El proceso de entrenamiento físico-deportivo se compone de los elementos que en última instancia serán los que determinen la carga aplicada al deportista: volumen intensidad, duración, y densidad. Estaos deberán ser organizados de forma que el estímulo sea adecuado según las características del deportista, el momento de entrenamiento, el objetivo fijado y las características propias de la disciplina deportiva. El estímulo del entrenamiento debe superar un cierto umbral de intensidad, para de esta forma desestabilizar el estado de homeostasis natural del organismo y está ligada directamente a la condición física de cada individuo, determinada por las capacidades físicas y su desarrollo.
El “umbral” deberá ser alterado mediante esfuerzos selectivos individualizados, conocidos como “estímulos físicos” y su aplicación continua, progresiva y consciente, producirá lo que busca todo proceso de entrenamiento físico-deportivo, la adaptación biológica, proceso más conocido como BIOADAPTACION.